Proyectos
Nadie sabe con certeza quién aprueba una decisión, quién ejecuta una tarea o quién responde cuando algo sale mal. Esa ambigüedad no se nota el primer día — se nota cuando dos personas hicieron el mismo trabajo por duplicado o cuando nadie hizo nada porque cada quien pensó que le tocaba al otro.
Esta falta de claridad genera fricciones que parecen personales pero son estructurales: alguien se siente pasado por alto cuando otra persona toma una decisión que creía suya, o un cliente se frustra porque nadie le puede confirmar quién es realmente su punto de contacto. Sin una matriz de responsabilidades explícita, el equipo termina navegando por suposiciones, y esas suposiciones rara vez coinciden entre todas las personas involucradas.
Esta subárea tiene 19 puntos de dolor documentados, cada uno con sus kits.