Proyectos
Cuando todo es "urgente" y nadie ha decidido explícitamente qué va primero, el equipo dedica su energía a lo que grita más fuerte, no a lo que más valor genera. Los proyectos estratégicos terminan compitiendo en igualdad de condiciones con tareas menores.
Sin un criterio de priorización compartido, la agenda del equipo la define quien insiste más o quien tiene más jerarquía en el momento, no el impacto real de cada iniciativa. Esto genera un ciclo agotador donde las personas cambian constantemente de tarea a medio terminar, el trabajo de fondo nunca avanza porque siempre hay algo "más urgente" encima, y al final del mes nadie puede explicar con claridad en qué se invirtió realmente el tiempo del equipo.
Esta subárea tiene 19 puntos de dolor documentados, cada uno con sus kits.