Proyectos
El equipo aprende algo valioso durante el proyecto — qué funcionó, qué no — y ese conocimiento se pierde en cuanto el proyecto cierra y el equipo se dispersa. El siguiente proyecto empieza de cero, repitiendo los mismos errores.
Este es uno de los desperdicios más silenciosos en la gestión de proyectos: la organización paga el mismo costo de aprendizaje una y otra vez, porque nunca institucionalizó un espacio para capturar y compartir lo que cada equipo descubrió por las malas. Sin retrospectivas documentadas ni un repositorio accesible, el conocimiento vive únicamente en la memoria de las personas — y se va con ellas cuando cambian de proyecto o de empresa.
Esta subárea tiene 19 puntos de dolor documentados, cada uno con sus kits.