Proyectos
Una pregunta que necesitaba respuesta en un día termina esperando semanas porque nadie tiene claro quién debe decidir, ni con qué información. Mientras la decisión no llega, el proyecto completo se detiene esperando.
La parálisis de decisión rara vez viene de mala voluntad: viene de la ausencia de un proceso claro que diga quién tiene la autoridad para decidir sobre qué, y con qué nivel de información basta para avanzar. Sin ese marco, cada decisión importante se convierte en una cadena interminable de "consultemos primero...", y el costo de esa demora —oportunidades perdidas, equipos esperando sin poder avanzar— rara vez se atribuye a la verdadera causa: la falta de un proceso de decisión definido.
Esta subárea tiene 19 puntos de dolor documentados, cada uno con sus kits.