Proyectos
La información vital para el proyecto vive dispersa entre correos, chats y reuniones informales, sin un canal único ni una estructura que diga quién debe saber qué y cuándo. Las decisiones se duplican, se contradicen o simplemente no llegan a quien las necesita.
Cuando cada equipo o cada sede desarrolla sus propios hábitos de comunicación sin coordinación, la organización termina pagando el precio de la desconexión: trabajo repetido porque dos áreas hicieron lo mismo sin saberlo, decisiones que un equipo desconoce porque nunca le llegó el memo, o clientes que reciben mensajes contradictorios de distintas personas del mismo proyecto. La solución rara vez es "comunicarse más" — es comunicarse con una estructura que todos sigan.
Esta subárea tiene 19 puntos de dolor documentados, cada uno con sus kits.